Del Poemario
“EL REGRESO A LA TIERRA PROMETIDA”
Yo no soy de esta tierra:
vengo desde otra latitud
para probar el dulzor que tienen las cerezas.
Por eso mi amor es más sincero
que el que ofrecen al aire las palomas.
He venido desde el mundo del alhelí
para ver cómo los prados se llenan de rocío.
Vengo desde la eterna frecuencia del amor
para llorar por los que sufren
y mañana me iré a caminar otros caminos diferentes.
Pero me alegra haberte conocido.
Me alegra haber sentido la tibia frescura del amor
burlando poco a poco la tristeza.
Y hoy digo: ya me puedo morir tranquilo
he probado ya el dulzor
que me dieron las cerezas de tu boca.